jorge-manrique

Nunca hemos tenido mejor escuela que la actual. Lo que ocurre es que no es suficientemente buena.

Así de marmóreo sentencia José Antonio Marina en su tribuna de El Mundo, a propósito del anteproyecto de ley que ha presentado el Partido Popular. La LOGSE y la LOE, pese a las evidencias estadísticas y la percepción de quienes llevan muchos años en el gremio, es lo mejor que nos ha pasado. Necesita mejorar, sí, pero progresa adecuadamente.

 ¿Qué tan bueno tienen estas leyes? Don José Antonio no lo aclara, aunque sí se permite motejar de calumniosos e ignorantes a quienes no somos de la misma opinión. “Cánticos nostálgicos” es como llama el filósofo a la salmodia de quienes no coinciden con su razonado diagnóstico. También dice que los debates sobre educación se hacen “sin datos, con pocos datos, o interpretando sesgadamente los datos”, lo que nos conduce a pensar que él lo hace con objetividad forense y plétora de referencias. Lástima que en el artículo no se mencione ninguna.

Pese a que el texto es una llamada al consenso y la mesura, Marina no se aplica el cuento. Para él, la LOGSE y la LOE mejoran lo anterior por el mero hecho de que los índices de escolaridad son más elevados, lo cual que estaría bien si no fuera porque ese mérito cabe achacárselo a la LGE de 1970. Ley que, sin duda, era mucho mejor que las que, por desgracia, la sucedieron:

Evolución de la Tasa Neta de Escolarización a los 15 años (1999-2009)

1999

2000

2001

2002

2003

2004

Tasa Neta de Escolarización

93,9

97,4

97,5

97,6

97,5

98,9

2005

2006

2007

2008

2009

2010

Tasa Neta de Escolarización

98,4

97,5

98,0

100,2

99,7

Fuente: INE. Estimaciones de la población actual y estimaciones intercensales; y Ministerio de Educación. Las cifras de la Educación en España. Estadísticas e Indicadores. Varios años. Los datos corresponden a las enseñanzas de régimen general.

Fuente: IFIE.

Así que Don José Antonio tendrá que buscar mejores argumentos para calificar el sistema educativo actual de modo tan generoso. Porque si la cuestión cuantitativa no fue mérito de las leyes socialistas, en lo cualitativo supusieron un freno a una mejora ininterrumpida durante cincuenta años:

https://nachocamino.files.wordpress.com/2012/07/evolucionnivelestudiosespanyoles_g.jpg?w=300

 Fuente: IFIE

Como ven, el progreso se detiene – e, incluso, se convierte en retroceso – precisamente en la franja de edad de aquellos que cursaron sus estudios al amparo, es un decir, de la LOGSE. En el blog del IFIE podrá el lector encontrar gráficas y estadísticas que desmienten la tesis mariana de que éste sea el mejor sistema conocido. Ni lo es en titulados ni lo es en nivel de conocimientos. Y la universalidad, ay, ya estaba conseguida un ratito antes de que los Marchesi Boys pusieran sus zarpas comprensivas en la escuela.

En su artículo, el señor Marina adelanta que después del verano – largo nos lo fiáis – suministrará las claves de lo que debería ser una reforma educativa sensata. Como piedra basal, el filósofo propone un pacto que involucre a la sociedad entera: “un pacto ilustrado, sabio, informado, argumentado”. Pues esa primera piedra ya está puesta. Cualquier cosa que se nos ocurra –informada, argumentada, docta y sabia – podemos enviarla a esta dirección ministerial: calidadeducacion@mecd.es.

¿Qué? ¿Empezamos ya, o después de acabarnos el mojito?

Anuncios