Por su interés, reproducimos en una nueva entrada la respuesta de D. Manuel Hernández Iglesias a nuestro comentario del programa educativo de UPyD para las elecciones de 2011. Quiero agradecer al sr. Hernández la la celeridad y extensión de su respuesta, ejemplo de lo que debe ser un debate argumentado entre partidos políticos y sociedad civil.

Como responsable de Educación del UPyD agradezco el interés del autor en el programa educativo de UPyD. El artículo tiene una parte descriptiva y otra valorativa.

Empezando por la primera. En efecto el programa es más breve y menos prolijo en algunos aspectos que el de 2008. Ello se debe al deseo de los coordinadores del programa electoral de hacer un programa lo más sintético posible y al deseo de centrarse en las propuestas, sin incluir análisis de la situación ni de sus causas, ni explicaciones de sus fundamento teórico. El capítulo de educación, lógicamente, se ha adaptado a esas normas de estilo.

Por otra parte, entre la redacción del programa de 2008 y el de 2011 tuvo lugar un acontecimiento importante, que fue la celebración del I Congreso del partido, en el que se aprobó una resolución política de cuatro capítulos, uno de los cuales era “Educación y ciudadanía”. Obviamente, el programa electoral tiene que atenerse a lo aprobado en el Congreso. De hecho, como la resolución era extensa, el programa es una versión más sintética de (por lo dicho más arriba) las propuestas contenidas en ella.

En cuanto al análisis, me centraré en las conclusiones. Pienso que las conclusiones no se siguen de los datos. En particular, pienso que la tesis de que ha habido un giro hacia posiciones “logsistas” no se sostiene en absoluto. Menos aún el cambio radical que sugiere el título de la entrada.

1. No se reintroduce la comprensividad. Por el contrario, se habla de dos itinerarios en secundaria, una FP y un Bachillerato, y se propone que el itinerario profesional pueda comenzarse a los 14 años. Por lo tanto, aunque obligatoria hasta los 16, solo sería comprensiva hasta los 13.
2. No creo que el mero hecho de hablar de competencias (p.e. de comprensión lectora) sea caer en ningún pedagogismo vacuo. De hecho, PISA lo hace y es un buen instrumento de evaluación de los sistemas educativos. Y en el programa no solo se habla de competencias, sino también de contenidos.
3. La promoción automática no aparece en el programa por ninguna parte. Es una clara sobreinterpretación del texto del programa
4. Sí se dice que es preferible la diversificación como alternativa a la comprensividad que solo deja como alternativas la promoción sin la formación necesaria o la repetición de curso. Algo que encaja perfectamente con la existencia de dos itinerarios básicos mencionada en el punto 1.
5. No sé a qué se refiere con la desaparición de la Universidad del horizonte laboral de las enseñanzas medias. En el 2008 tampoco se proponía ningún tipo de “pasarela” entre los profesores de EEMM y la Universidad. Se decía, y se mantiene en 2011, la reforma del sistema de selección del profesorado universitario para reducir la endogamia, algo que sí aumentaría la posibilidad de los profesores de EEMM de acceder a la Universidad en condiciones de mayor igualdad de oportunidades.
6. No veo por ninguna parte discriminaciones positivas, ni de sexo ni multiculturales. Que hay usos lingüísticos discriminatorios es una obviedad y que no son deseables en el contexto educativo también. Que en nombre de eso se hayan dicho todo tipo de extravagancias no es razón para tirar el niño con el agua sucia, salvo que uno se haya dejado contagiar por el miedo a las palabras de los ideólogos de la LOGSE. Tampoco me parece que atender las necesidades singulares de los inmigrantes, por ejemplo creando grupos para los que tengan un nivel de formación que no corresponda a su edad (en lugar de aplicarles la comprensividad a ultranza) o clases de español para los que no dominen el idioma implique que se haya abrazado filosofía multiculturalista alguna. Que no se especifiquen esas necesidades se debe a la voluntad de no introducir un catálogo de esas posibles necesidades.

Hay otras cuestiones que no se mencionan en las conclusiones pero merecen comentario:

7. La coeducación. En efecto, somos partidarios de que todos los centros sostenidos con fondos públicos sean mixtos. Al igual que estamos en contra de que se financien centros que segreguen según la raza o cualquier otra condición. No veo que eso signifique giro logsiano alguno. Más bien creo que encaja en la mentalidad propia de una “izquierda liberal e ilustrada” que se menciona en la entrada que comento.
8. En efecto, no se menciona quién va a evaluar la consecución de los objetivos de los centros. En un programa no se puede poner todo, aunque parece razonable pensar que es algo que compete a la inspección educativa.
9. En cuanto a que la idea, que se califica de “curiosa”, de una “planificación del aprendizaje basada en el trabajo global del alumno y no solo en las horas lectivas”, no es, contra lo que se conjetura en el comentario, producto de que ningún “psicopeda” haya metido ninguna mano. Se trata de aplicar en el diseño del Curriculum educativo en Primaria y Secundaria los criterios del Espacio Europeo de Educación Superior. La idea, muy sintetizada, es, a mi juicio, más que curiosa, una obviedad, y es que debe tenerse en cuenta no solo las horas que el alumno debe permanecer en el aula en cada materia, sino el tiempo que debe dedicar a su estudio fuera de clase.
10. En efecto, no se especifica qué asignaturas habría que quitar, solo que habría que reducir su número, especialmente (añado yo ahora) en los primeros cursos de la ESO. Un programa electoral no debe llegar al nivel de detalle propio de un Decreto Ley. Por otra parte, no se trata en principio de “eliminar” nada que “sobre”, sino de agrupar los contenidos en menos asignaturas.

En resumen, considero que la interpretación que se hace de las diferencias entre el programa de 2008 y 2011 como un abandono por parte de UPyD de su propuesta de reforma a fondo del sistema no están justificadas.
Gracias de nuevo por su interés en nuestras propuestas y un cordial saludo.

Manuel Hernández Iglesias
Responsable de Educación del Consejo de Dirección de UPyD

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