Etiquetas

La presentación institucional de un proyecto educativo es, por definición, un acto de propaganda política. Cuando tal cosa ocurre en la taifa andaluza, apenas queda resquicio para otra cosa que no sea la vergüenza ajena.

Esta mañana se presentaba en el Complejo Educativo Blanco White el Plan Escuela TIC 2.0. Paréntesis: pese a lo rimbombante del nombre, aquello no es el MIT. Hay polígonos industriales más atractivos que esa explanada sucia, gris y decadente.

Nos convocaron a dos profesores por Instituto. El pretexto era entregarnos sendos portátiles como adelanto de las dotaciones informáticas que llegarán a los centros. La verdadera razón: reunir un público para la foto.

La Junta de Nadalucía ha decidido que la “brecha digital” se soluciona regalando portátiles a todos los niños, desde Primaria hasta Bachillerato.  Para ser exactos: la Junta los regala, y el contribuyente apoquina. La filosofía de fondo es que tal inversión resolverá el fracaso escolar, la convivencia en las aulas y lo que sea menester, señor hidalgo.

Para anunciar tal cosa, es preciso contar con un buen Salón de Actos, instalar dos pantallacas  de  plasma, colocar centros florales y atriles verdejunteros, mesas con faldones púrpura y triángulitos de plástico que acrediten cuán Delegado o cuán Directora General soy, because I´m worth it.

El Delegado, Jaime Mougán, sostuvo que la avalancha informática “obliga a que los profesores cambien los procesos educativos”.  Bueno, para ser fieles a su testimonio, el Delegado no se refirió tanto a los profesores como a “los profesores y profesoras.” Se ve que, por más que algún día llegue a ser Digidelegado 5.0, o 5.1 Dolby Surround, aún le queda un largo trecho para hablar en español de España.

A continuación, la Directora General del Plan Escuela TIC 2.0, Aurelia Calzada, nos confiesa la emoción que siente “al ver tantos profesionales juntos”. Como si la gente hubiese hecho cola para escuchar sus homilías, una cosa fantástica,  oye. Tan contenta está que nos hace la pelota sin recato: “núcleo fundamental”, “agentes del conocimiento”. Vaya, vaya… Cuánto honor.

Por supuesto, Calzada también perora coeducativa y requetesimpática, con ese savoir faire socialista que está entre el diablo nos viste Prada y el topalpueblo de oferta en Mercadona. Nos invita a que perdamos el miedo y superemos nuestra condición de “inmigrantes digitales”. Se trata, dice, de “evitar el vértigo”. Los “nativos digitales” son, claro está, nuestros alumnos: todos ellos. Aunque no más se hayan abierto una cuenta en el Tuenti.

Sigue la coba: “Una administración que no apoya a sus profesores está condenada al fracaso”. En este punto, pienso que Calzada lee las entrañas de las bestias y descifra el vuelo de las aves: ha visto el futuro.

Pero lo mejón viene ahora:

“Ustedes, profesores y profesoras, son la diana del proyecto”.

Voy a ahorrarles digresiones sobre el subconsciente, Freud, Jung y el complejo de Elektra. Ahora bien, queridos compañeros: procuren no ponerse a tiro.

El discurso de Doña Aurelia prosigue, tedioso, popopolítico, pipizpireto. Qué rollo, profe. Me aburro. Quiero salir al patio.

Pero no hay patio, sino taza y media:

“Éste es un proyecto basado en la equidad”.

“La pizarra digital es una ventana abierta al mundo, la globalización educativa, lo que Gutenberg fue para el libro”.

“Es mejor dar la cara, aunque te la partan”.

“La gratuidad (de libros de texto) es un mandato estatutario andaluz”.

“No peligra la gratuidad, pero abordamos con rigor el gasto”.

Sí, ya sé… Me dirán: extraña concatenación de ideas. Pero yo sólo transcribo: papel y boli, TIC 1.0, estoy completamente out, demodé, kaputt. Quizá es que Doña Aurelia no fue tanto a hablarnos de Linux como a colocarnos un mitin.

Tras la arenga, videamos un video propagantástico, con diapositivas de muchos niños y niñas al lado de políticos y políticas, sonrientes, felices y felisas, limpios y limpias, puros y puras, jijisosos y jijisosas… La música de fondo es una vocalización dadaísta que está entre lo peor de El Consorcio y lo más ñoño de Jeannette.

¿Qué sigue? Tres ponentes, como en una fábula…. Y soplaré, y soplaré, y soplaré….

De hastío.

Todos hablan para decir exactamente lo mismo que pone en su Power Point… Resulta un poco ridículo ese querer justificar los tics  a cada instante, aun cuando el fondo a las palabras de uno no consista sino en una imagen Times New Roman o Courier New de esas mismas palabras.

Se nos explican los módulos de formación, las competencias, los contenidos de la “mochila digital” (así llaman a un lápiz USB de 8 Gigas repleto de propaganda y materiales inconexos).

Después de dos horas, me zumban los oídos de tanto os/as, tanta competencia y tanto tuteo. Nota: ¿Alguien le puede decir a los políticos, chachipedagogos, liberados sindicales y demás eximios que aún no hemos sido debidamente presentados?

Suceden más cosas, todas tan intrascendentes como esta entrada. El Delegado, la Directora General, los Formadores…

Todos creen que hoy ha cambiado el curso de la Historia.

Por la tarde, iré a nadar.

Anuncios