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“No hay cambio de rumbo” (Francisco Álvarez de la Chica, Consejero de Educación andaluz).

Exacto. El nuevo timonel de la cosa educativa no piensa variar un ápice las coordenadas que nos aseguran un bonancible tránsito por la barbarie. Bonancible, claro está, sólo en lo que toca al boato propagandístico y su retórica de sacarina. Por lo demás, los nuevos instrumentos de navegación prometen que tocaremos fondo mucho antes del horario previsto.

Aquí, la retórica:

1. “Ha llegado el momento de establecer un horizonte”

Ese horizonte es 2012, y se materializa en las presiones europeas para que las cifras de fracaso escolar pasen del 38% al 14%. Es decir: tenemos dos años para que Andalucía se convierta en Finlandia. No sé si también a costa de sustituir el salmorejo por el Kalakukko.

2.  “El sistema educativo produce infinitamente más éxito que fracaso”.

Bueno, hombre…, infinitamente, lo que se dice infinitamente, no. A mí me sale que de cada diez alumnos, cuatro no obtienen el título de la ESO. Sería más riguroso afirmar: “El sistema educativo produce un 20% más de éxito que de fracaso”.

3.  “No hemos hecho un esfuerzo para hacer visible la tarea ingente que se hace cada día por tanta gente”.

Desdeñen el ripio. Resulta que todo el problema se reduce a una cierta pereza por difundir los enormes logros de la Consejería. Lo que hace suponer que la propaganda acentuará, a partir de ahora, sus tintes goebbelsianos, de modo que a quienes no valoramos los desvelos paternales de nuestros políticos nos quede muy claro que todo esto lo hacen por nuestro bien.

4. “El abandono es un fracaso colectivo”.

Claro. Si el alumno X suspende nueve asignaturas con un 1 y se le cursan veinte partes disciplinarios por trimestre, la culpa se reparte en partes alícuotas entre todos los sectores sociales, incluyendo el servicio de recogida de basuras y la plantilla del Betis.

5.  “La autoridad magistral no la otorga un uniforme”.

Mañana mismo voy a presentar una queja en mi centro, pues está a punto de acabar el curso y aún no se me ha hecho entrega de la guerrera azul y los guantes blancos que sin duda me corresponden. En todo caso, cabe pensar que, por lo mismo, la autoridad política no la da una cartera consejeril. Así que no tendrá reparo el Consejero en refrendarla, si me persono con mis aguerridos muchachos de la ESO en su luminoso despacho de la Cartuja.

6.  “Todos los alumnos y todos los profesores deben ser tratados por igual”.

Ajá.

7. “La versión del profesor debe ser la que la Administración tome por cierta”.

Ajá.

Un consejo: desconfíen de quienes gustan de incumplir el Principio de no contradicción.

8. “El ordenador es el lápiz del siglo pasado”.

Metáfora que acaba en jaculatoria:

9. “¡Quién nos iba a decir que íbamos a ver a chavales de diez y once años caminar al colegio con un ordenador bajo el brazo!”

Están ustedes ante una de esas fervorosas manifestaciones de cateTICsmo patrio. Basta esa imagen del niño digital, un “hacer visible” la “tarea ingente” de regalar ordenadores a diestro y siniestro. Quién nos lo iba a decir. Que, en plena era digital, en plena revolución TIC, las Universidades españolas instaurarían “cursos cero” (1.250.000 resultados en Google) para enseñar los rudimentos básicos de sus disciplinas.

10. “El primer espacio en el que el termómetro de los cambios y avances sociales debe llegar es al sistema educativo”.

No sin que antes llegue a la sintaxis del señor Consejero, por lo demás.

y 11: “La educación es algo que está siempre por hacer. El cambio es permanente”.

¿Recuerdan la frase que encabezaba este artículo? Sí, queridos amigos: “No hay cambio de rumbo”.

Aquí, los hechos:

“Las debilidades de nuestro sistema educativo tienen su origen en el punto de partida de Andalucía en los últimos 30 años”.

Obviando las dificultades del Consejero para expresarse en español, nos llena de melancolía volver a leer esta impresentable y ya célebre falacia del retraso histórico andaluz. Por un lado, los políticos se jactan de que el progreso económico de Andalucía está a la vista de todos. No seré yo quien niegue la mayor. Como ha ocurrido en toda España y en todo el mundo desarrollado, los niveles de vida han experimentado una subida apreciable. Lo que no parece advertir De la Chica es que una mejora en los datos socioeconómicos debería acompañarse, siguiendo su lógica de la pobreza ignara, de una mejora similar en los índices educativos. Lástima que los datos sobre el particular contradigan este principio:

Fuente: Instituto Forma.

Ergo, el nivel de vida y la formación de los padres no ha hecho más que subir. ¿Que ocurre, entretanto, con los indicadores de Educación desde la implantación de la LOGSE? Esto:

Fuente: Magisnet.

Creo que queda bastante claro, ¿eh, Consejero? Así que no nos cante la vieja balada de la Andalucía pobre y sometida.

Por favor.

Siga con salud.

Nota: Para leer, íntegra, la entrevista al consejero, siga el enlace: Diario de Sevilla


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